lunes, 19 de enero de 2015

Mis 500 palabras- Día 17- escritura libre

Renuncia a todas las creencias que te han inculcado desde tu nacimiento y veras a un mundo separado; separado por esas ideas a las que renunciaste. Separado por las creencias que nos paso la religión; separado por patriotas que matarían por los ideales de sus lideres; separado por gente que se siente superior a los demás por pertenecer a un grupo, por que su equipo de fútbol es campeón, porque su genero musical le gusta más o porque cree tener alguna cualidad que lo hace sentirse mejor.

Renuncia a los dogmas y creencias, no hay nada más sano que vivir dudando de la realidad que nos cuentan, eso nos lleva a construir nuestra propia realidad. Así como dudas de dios también duda del átomo; porque ni a uno ni a otro has visto con tus hijos. Para poder verlos necesitas una creencia; por una lado la ciencia aporta pruebas que cierto grupo de personas puede corroborar pero que la mayoría de la población solo acepta porque los científicos lo dicen y aunque este demostrada por científicos si el individuo no replica en experimento para este solo sera una creencia pues jamas lo vera con sus ojos; es igual para las creencias religiosas, la gente las acepta porque alguien con cierto poder dijo que las cosas eran así, si tenían pruebas o no es algo muy diferente. El punto es que para estar seguro de la veracidad de la realidad que nos presentan lo mejor es experimentar los fenómenos por uno mismo.

Todo en las creencias que nos hn transmitido desde niños se trata de control; se trata de controlar y dirigir nuestro actuar, como el pastor guía a su rebaño con sus perros, así las creencias, dogmas e ideas nos guían por los caminos que quienes están al mando quieren; al parecer nos quieren peleando y en conflicto constante por causa de temas trascendentales o superfluos. Porque así como peleamos por cuestiones de fe o de ciencia, también peleamos por equipos de fútbol, por borracheras, por géneros musicales, por la moda  o por muchas otras pequeñeses; es como si esta generación de adultos que se creen tan maduros fueran un montón de niños a sus tados que vagan sin rumbo por una vida que no querían pero que desembocó en esto debido a sus creencias y dogmas personales y de sus amigos o familiares; en el fondo lo son, y lo saben.

Materialismo ciego, deslealtad, vicios, búsqueda desesperada del plaser, fama o riqueza; claros síntomas de un ser que no sabe quien es o a donde va y que seim duda le tiene terror a la muerte.
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