martes, 16 de octubre de 2012

la ultima noche



8:30 A.M. Las naves llegaron sin avisar cubriendo el cielo de las grandes ciudades; la gente corría a verlas mientras los militares acordonaban el área bajo ellas; de las inmensas moles de metal surgió un sonido que penetro en los oídos de las personas; con una vos metálica habló - Especie humana somos los evaluadores; hemos estado observando a su raza y hemos llegado a la conclusión de que son un peligro tanto para su planeta como para ustedes mismos; por lo tanto decidimos extinguir su especie para asegurar el futuro de este planeta solo así se recuperara de todo el daño que le han hecho. Mañana cuando su estrella salga por el horizonte todo habrá terminado- horas después las calles se llenaron de pánico; muchos buscaban a sus familiares para pasar con ellos sus horas finales; otros instauraron la anarquía; Una mujer corría pidiendo auxilio mientras era perseguida por un sujeto - ¡vamos nena dame lo que quiero! ¡no hay nada que perder! ¡¿Después de todo es el fin del mundo?!- corrieron asta que lleno de furia logro alcanzarla y derribarla; sus manos entraron en su ropa como serpientes, apretando con lujuria todo lo que alcanzaban; la mujer chillaba y el hombre bufaba como un toro; le lamia el cuello, apretaba sus senos y deslizaba sus dedos en el lugar mas intimo de su ser; la mujer chillo mas fuertemente cuando trato de arrancarle la falda y cuando el animal levantó una mano para callarla con un golpe fue tomado por el cuello de la camisa y arrojado a un lado; ¡bam! el disparo hizo eco por unos segundos -¡gracias! ¡gracias! ¡gracias! ¡gracias!- chillo la mujer tendida en el suelo, el hombre de cabello negro y vestido de traje la ayudo a levantarse –gracias me has salvado- pronunciaba temblorosamente mientras secaba sus lagrimas; el la tomo rápidamente por el cuello, ya no tenia fuerzas para defenderse, y le dijo con una vos clara y suave –aun no te he salvado- apunto con el cañón del arma en la cien de la mujer – pero pronto serás libre- en su cara se dibujo una sonrisa. 0.00 A.M. El gran objeto metálico permanecía inerte sobre el cielo de la ciudad; Natalia cargaba a su niña de 4 años en brazos, traba de llegar caminando a una iglesia -¡Natalia!- la voz familiar la hiso voltear - ¡Bruno!- corrieron a encontrarse - ¿A dónde vas Natalia?, No ves que es peligroso?, ¿no has oído del montón de locos que han incendiado autos y atacado gente?- Natalia lo miro enojada –Claro que lo se, ¡pero quiero ir aun lugar cerca de Dios! Donde todo este tranquilo, donde yo y Neli pasemos nuestros últimos momentos en paz; ¡¡tu bien sabes que mi niña es lo único que tengo!!- Bruno la miro con seriedad– ¡esta bien pero tendré que acompañarte!- Natalia sonrió; el hombre que se escondía en las sombras también sonreía mientras pensaba –los salvare a los tres-. 5:00 A.M. Natalia caminaba junto a Bruno que llevaba a la Pequeña Neli en hombros; pasaban junto aun callejón cuando un hombre de traje derribo a Bruno, Natalia corrió a levantar a su pequeña que lloraba; el trató de apartarse del atacante pero este le clavo una navaja en su brazo derecho, gimiendo rodo por el suelo – ¡he venido a salvarlos!- grito el hombre -¿Quién eres tu? ¿Por qué haces esto?- chillo Natalia - ¿yo? ¿Mi nombre?; Edgar; te cuento, yo luche por ganarme la vida; por ser honesto y cuando al fin llegue a la sima ¡se acaba el mundo!¡que broma tan pesada!– Bruno se levantó y arremetió contra el; Edgar saco una pistola y le disparo en una pierna-¡¡auch! eso debe doler- Bruno se retorcía de dolor –Primero iras tu y después tus amiguitas- Natalia y su hija lloraban mientras corrían al auxilio de Bruno–¡eres un loco!; ¡cabrón!- grito el herido mientras presionaba su pierna – jajaja Loco; okey lo admito, ¿pero que otra cosa podía hacer?, solo tenia tres opciones- se acercaba a ellos lentamente mientras pasaba su arma de una mano a la otra– la primera es la que tomaron los que viven de la fe; podría ir a buscar a Dios y arrepentirme; ¿saben? yo jamás creí en Dios; la segunda, era la que tomaron los que no tenían fe; suicidio; eso es para los cobardes; la tercera opción, la locura; y ahí fue cuando descubrí; ¡que siempre estuve loco!- Edgar apunto a Bruno con el arma –soy su salvador; yo los liberare del horror del fin del mundo- el horizonte empezó a cuajarse en rojo; Las naves en todo el mundo cobraron vida y un gran pulso de energía magnética estallo de ellas mientras desaparecían en el cielo; Edgar callo al suelo en medio de terribles convulsiones mientras sus tres victimas lo miraron temblar en el piso asta que se quedo quieto; estaba muerto como todos aquellos que eligieron el camino de la locura.
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