martes, 15 de septiembre de 2015

En el ombligo de la luna

A través de la historia la gente que ha vivido en el territorio que hoy llamamos México ha vivido en un torbellino de incertidumbre; usados como carne de cañón y herramientas para lograr los objetivos de los que tienen hambre de poder.

 Primero fue el reinado mexica\azteca para con los pueblos mesoamericanos los cuales estaban sometidos y tenían que pagar tributos en comida, metales preciosos y gente(familiares, amigos vecinos) para sacrificios a los dioses; cuando llegaron los españoles estos pueblos sometidos vieron la oportunidad de liberarse del dominio azteca y algunos de ellos, como los tlaxcaltecas, se unieron a los conquistadores logrando el derrocamiento de los opresores prehispánicos; irónicamente el pueblo mexicano moderno se identifica más con los aztecas, que fueron casi extinguidos por lo que hay poca gente con sangre azteca, que con los tlaxcaltecas y demás pueblos que lucharon y sobrevivieron.

El tiempo pasó y los españoles impusieron su gobierno y sus costumbres, la mayoría de las veces a sangre y fuego(en especial en el ámbito religioso); la sociedad se dividió en castas y así pasaron los años hasta que un grupo de criollos con ambiciones de gobernar y hartos de ser dejados de lado por su condición de criollos decidió que era tiempo de cambiar el gobierno de la nueva españa; primero trataron de tener  autonomía y más tarde total independencia, una vez más los descendientes de los pueblos oprimidos por los aztecas, y que seguían oprimidos por los europeos, marcharon a una guerra por la libertad, por la independencia y después de muchas batallas y derrotas se llegó a un acuerdo, más que nada entre descendientes de españoles, en el que lograron la independencia.

Tiempo después llegó la guerra de reforma tanto liberales como conservadores usaron sus ideas y promesas de paz, esperanza y crecimiento para  poner a luchar a los mexicanos y así consolidar sus intereses políticos; de esta etapa sólo se pueden rescatar las leyes de reforma, lo demás fue destrucción y endeudamiento; todo para que apenas muriera Juárez, cosa que le impidió convertirse en un dictador, tomara el poder Porfirio diaz en un golpe de estado;  los decendientes de los pueblos indígenas y de los esclavos continuaron oprimidos.

Porfirio Diaz de consolidó en el poder, lo ató a él durante décadas; le habrio las puertas a la industrialización extranjera, construyó la infraestructura ferroviaria y todo ello gracias a el pueblo mexicano, esos mismos que descendientes de los que pagaban tributo a los aztecas, de los esclavos negros y amarillos que fueron arrancados de sus hogares para venir a morir en asciendas y minas en México. Por tanto no es de extrañarse que cuando Madero y los caudillos, ricos que deseaban quitar a Diaz para poder gobernar, llamaron a una nueva revolución pregonando libertad, igualdad y reparto de tierras, el oprimido pueblo mexicano acudiera. Al final la Dictadura porfirista fue derrocada y los caudillos se dedicaron a matarse entre ellos. Resulta irónico que hoy algunos mexicanos crean que lo mejor que le pasó a México fue la dictadura porfirista, que don Porfirio fue el mejor presidente o que nos hace falta "otro así".

De la fundación del PNR y su metamorfosis al PRI se vivió, se vive, una nueva dictadura capitalista\neoliberal hecha para  satisfacer intereses de empresarios extranjeros usando a políticos corruptos para aprobar sus leyes a modo y al pueblo mexicano,  mestizos de indígenas y esclavos, como mano de obra. Tristemente México jamás ha sido libre y soberano, sería irónico, y una patada en los huevos, que los mexicanos del futuro añorarán al PRI como hoy algunos añoran a Porfirio Diaz.
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