sábado, 31 de marzo de 2018

Simientos

En estos tiempos, donde el mundo alza la voz diciéndonos que todo es relativo, que los absolutos carecen de sentido y que no vale la pena aferrarse a nada o creer en nada, es necesario tener una base a la que sujetarse, una mitología personal que mantenga nuestra brújula orientada; sería lo mejor para mantenerse cuerdo,  libre de manipulación y con una mente sana; porque está bien tener una mente abierta, pero tampoco debes abrirla tanto como para que personas u organizaciones ajenas a tus intereses metan en ella lo que les plazca.

Ahora todo cambia de prisa, se estimula la necesidad de novedad, la corriente del mercado arrastra todo y lo convierte en un producto más, lo hace funcionar mediante la oferta y demanda; ya no solo son los productos y servicios, el mercado le pone precio también a las experiencias y  relaciones humanas; supongo que quieren que para ser "feliz" o sentirte "feliz" debas pasar por caja. Creo que al final todo lo que hace sentir pleno o alegre  al ser humano tendrá precio.

Esa es su visión del mundo; quieren una sociedad que busque la satisfacción inmediata a cualquier precio, que busque la felicidad (que convenientemente ellos han definido) y en este proceso, está guerra de egos, dónde no importa más que sentirnos más plenos que los otros, nos olvidaremos,  irónicamente, de esos otros; la sociedad de consumo te apremia, te urge, a experimentar todo para lograr la "plenitud", consumiendo todos los productos y experiencias(viajes, fiestas, libertinaje sexual) que te ofrecen, sin importar que tengas que lastimar a otros para obtener los recursos para pagar tu "felicidad".

Ya no importa nada más que la satisfacción inmediata, no importa el futuro, no importa el pasado y tampoco el presente; ¿Entonces que nos queda? ¿El estímulo constante, una sensación de insatisfacción que no podemos llenar ni con las mejores fiestas, ni con el sexo, ni con sustancias(que hacen que olvides un momento pero que después te deprimen y esto hace que busques más) ni con los productos milagrosos que nos venden?

Vivimos insatisfechos y  saturados; ¡hay tanto por hacer, tanto por conocer y la vida es tan corta! Vives engañado, te han apartado de lo más importante; de ti mismo y si no te conoces a ti mismo jamás podras estar bien con los demás, jamás podras estar satisfecho, jamás podras sentirte pleno.

Un ser humano sin bases, sin reglas, sin valores, sin principios o sin filosofía personal es como  una  hoja suelta en un huracán; acabará destrozado y sin rumbo. En esta era, que suelen llamar posmodernidad, si no te defines, si no creas simientos sólidos, serás barrido por el sinsentido, el mercado y una extensa maquinaria de manipulación mental; que busca hacer de ti solo un consumidor, un número, una estadística y en última instancia un ser inhumano y desentendido de sus semejantes.



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