lunes, 1 de abril de 2013

Viejos tiempos


Admiro a la gente de los viejos tiempos, padres(su juventud) y abuelos, que para conquistar a esa persona por la que sentían interés tenían que acercarse a sus conocidos y de alguna forma lograr que les fuera presentada;  después de eso iniciaba la campaña de conquista, que incluye conocer los gustos, disgustos, miedos, pasiones y sueños de la otra persona, y usar esto  para así poder llegar al corazón(u otras partes) de esa persona soñada; en cambio hoy en día las redes sociales nos proporcionan un jugoso resumen de la vida de una persona, basta unos cuantos clics para recopilar la información que a nuestros padres y abuelos les tomaba días, semanas o años  de interacción recopilar; esto es una poderosa ventaja y a la ves una trampa temible, pues mientras las redes sociales nos ayudan a interactuar mas fácilmente sin importar las distancias, en una interacción frente a frente  suele haber mas desconfianza; confiamos  en la foto de perfil mas no en la persona que esta detrás; por eso admiro los viejos tiempos y la calidez de una sonrisa interpersonal  en lugar de la sonrisa de pixeleada a la que nos hemos acostumbrado... 
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