el Haiku es un tipo de poema de origen japones.. que consta de 3 versos (renglones)
el primero debe llevar 5 silabas
el segundo debe llevar 7 silabas
y el tercero debe llevar 5 otra vez
ejemplos:
Escritos por el uruguayo Mario Benedetti; forman parte de su libro Rincón de haikus.
1
si en el crepúsculo
el sol era memoria
ya no me acuerdo
2
la muerte invade
de vez en cuando el sueño
y hace sus cálculos
4
por si las moscas
hay profetas que callan
su profecía
5
invierno invierno
el invierno me gusta
si hace calor
9
pasan misiles
ahítos de barbarie
globalizados
10
después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida
Haikus compuestos por el escritor argentino Jorge Luis Borges, se encuentran en su libro La cifra.
1
Algo me han dicho
la tarde y la montaña.
Ya lo he perdido.
2
La vasta noche
no es ahora otra cosa
que una fragancia.
3
¿Es o no es
el sueño que olvidé
antes del alba?
4
Callan las cuerdas.
La música sabía
lo que yo siento.
5
Hoy no me alegran
los almendros del huerto.
Son tu recuerdo.
6
Oscuramente
libros, láminas, llaves
siguen mi suerte.
7
Desde aquel día
no he movido las piezas
en el tablero.
8
En el desierto
acontece la aurora.
Alguien lo sabe.
9
La ociosa espada
sueña con sus batallas.
Otro es mi sueño.
10
El hombre ha muerto.
La barba no lo sabe.
Crecen las uñas.
Palabras al aire, a veces a oídos sordos, textos que nadie lee, pedazos de mi alma intentando trascender, intentos de literatura estampados en píxeles y horas de mi vida gastadas.
martes, 22 de enero de 2013
lunes, 14 de enero de 2013
Las cronicas del rengo I.- Sorpresa bajo las sabanas
El mundo esta jodido desde hace mucho tiempo, le podría echar la culpa a nuestros antepasados, amis padres y abuelos pero de nada serviría; lo hecho, hecho esta; el mundo puede estar quebrado pero mientras un hombre pueda encontrar una cerveza y una buena mujer no importa que lo este. Y ahí es adonde voy yo, a encontrarme con una buena mujer, así que voy por la calle rengueando lo mas rápido que puedo, debe de verse muy gracioso pues mucha gente se ríe al verme; eso no me importa pueden reírse todo lo que quieran al fin y al cavo todos vivimos ne este invierno nuclear que nos obliga a usar cubre bocas; estamos jodidos y lo único que nos hace olvidarnos de ello es reírnos de alguien mas jodido.
Rengueando, rengueando por la calle asta llegar a casa de Frida; la conocí en un bar, que es como un parque para viejos, su belleza me sorprendió: piel clara, cabellos castaños, pechos sugerentes y trasero perfecto, definitivamente mi tipo de mujer, esa tarde bebimos y charlamos por horas, al final ella decidió que quería volver a verme y yo no me hice del rogar. cuando al fin llegue a su casa ella me recibió con su sonrisa encantadora, me llevo asta el sofá y desapareció en la cocina; regreso con un six-pack de cervezas, un paquete de cigarros y unos cuantos trosos de queso y jamón picados.
Estuvimos ahí comiendo y hablando, quejándonos de la mierda de mundo que nos toco mientras bebíamos, cuando no había de que hablar y pensábamos en el próximo tema fumábamos uno o dos cigarros; cuando ya había mas de 30 latas de cerveza en el suelo el frió de la noche y el calor del alcohol logro acercarnos; en medio de besos logre quitarle el vestido y la ropa interior y en un instante me vi nadando entre sus pechos; chupando y apretando, sintiendo el calor de su cuerpo y cuando estaba apunto de consumar el acto sexual ella se levanto y entre balbuceos de ebria dijo "atrapa me renguito" y echo a correr por la sala; yo como perro en celo la perseguí rengueando y quitándome la ropa.
Corrimos por la sala un par de minutos luego ella corrió asta el baño y se encerró, yo me las arregle para entrar en me dio de empujones y ella logro meterme bajo el agua fría de la regadera, cuando logre salir del chock del congelamiento la oí decir "te espero en el cuarto renguito" puso especial énfasis en renguito; me seque con una toalla vieja y mal oliente y corrí al pasillo que llevaba a los cuartos; me pare frente a la puerta de uno de los cuartos y oí ronquidos gorgorientos, seguí asta otra puerta y oí unos ronquidos delicados que mas bien parecían suspiros; revise en la tercera y ultima habitación, allí no había nadie, así que regrese a la habitación de los ronquidos leves "la cabrona se ha quedado dormida" pensé; entre a la habitación a oscuras y me deslice lentamente bajo las sabanas asta estar detrás de ella; lo único que veía era un bulto pero podía oír sus delicados ronquidos; cuando estuve en la posición correcta la tome por las caderas y trate de ensartarla a ciegas, cuando al fin entro la cuestión me di cuenta de que había entrado en el agujero equivocado, "que importa, me lo debe por hacerme corretearla" pensé, me acomode mejor y empece a entrar y a salir, ella empezó a despertar y rápidamente le tape la boca y le di mas fuerte y mas rápido, mas fuerte y mas rápido, podía sentir como su lengua se deslizaba por mi mano y la llenaba de saliva; solté su boca y baje mi mano pensando en apretar sus deliciosos pechos; me puse frió cuando no los encontré; cerré con dolor mis ojos y baje mi mano llena de baba asta su entre pierna y lo sentí: un miembro masculino en la plenitud de su erección; grite como si mi vida dependiera de ello y abandone el cuarto para encontrarme con Frida, que salia del cuarto de los ronquidos ruidosos, adormecida y desnuda, corrí asta encontrar mi ropa, me embutí en los pantalones, me puse a medias la chamarra y me puse el cubre bocas mientras cerraba la puerta detrás de mi; corrí asta el bar mas cercano y me emborrache como no lo había hecho en los últimos tres años.
viernes, 9 de noviembre de 2012
te necesito tanto
debo decir
que te necesito tanto
como un ciego a un libro barato,
como un hombre sin pies
a un par de zapatos
aun así te quiero
y si puedo quererte
algún día llegare a amarte
te necesito tanto
como un hombre necesita madurar,
encerrarse en una oficina y ser importante,
como un perro a su cadena
que restringe su libertad
pero te quiero
tu presencia es grata,
tu sonrisa es grata
y tu mirada alegre
y si puedo quererte
algún día llegare a amarte
te necesito tanto
como un corcel a su jinete,
como una jaula a un canario,
como la tierra al hombre
aun así te quiero
con tus ojos de obsidiana,
tu sonrisa clara y tu cabello negro
y si ahora te quiero
algún día llegare a amarte,
pero jamas llegare a necesitarte...
después de todo
no te necesito...
que te necesito tanto
como un ciego a un libro barato,
como un hombre sin pies
a un par de zapatos
aun así te quiero
y si puedo quererte
algún día llegare a amarte
te necesito tanto
como un hombre necesita madurar,
encerrarse en una oficina y ser importante,
como un perro a su cadena
que restringe su libertad
pero te quiero
tu presencia es grata,
tu sonrisa es grata
y tu mirada alegre
y si puedo quererte
algún día llegare a amarte
te necesito tanto
como un corcel a su jinete,
como una jaula a un canario,
como la tierra al hombre
aun así te quiero
con tus ojos de obsidiana,
tu sonrisa clara y tu cabello negro
y si ahora te quiero
algún día llegare a amarte,
pero jamas llegare a necesitarte...
después de todo
no te necesito...
miércoles, 7 de noviembre de 2012
felicidad
solo
con mi orgullo
solo
con un murmullo
desperdiciando mis letras,
mis historias,
y memorias
es tan típico
que la gente fluya
como vacas a un rastro
y aun mas típico
que mire todo
con expresión de retraso
con mis ojos vacíos
ahuecados
cansados
de ver pasar lo mismo
y lo mismo,
sin descanso
es típico
que la gente crea
y no crea a la vez
ahogándose en hipocresía
con mascaras de cera
sin saber qué son
¿quienes son?
solitarios
solos
extraños
tristes
mediocres
y aun así están felices
con mi orgullo
solo
con un murmullo
desperdiciando mis letras,
mis historias,
y memorias
es tan típico
que la gente fluya
como vacas a un rastro
y aun mas típico
que mire todo
con expresión de retraso
con mis ojos vacíos
ahuecados
cansados
de ver pasar lo mismo
y lo mismo,
sin descanso
es típico
que la gente crea
y no crea a la vez
ahogándose en hipocresía
con mascaras de cera
sin saber qué son
¿quienes son?
solitarios
solos
extraños
tristes
mediocres
y aun así están felices
martes, 16 de octubre de 2012
Los dientes de la abuela
-¿Abuelita, por que no tienes dientes?-pregunta la niña mientras remoja su pan en la leche.
-jejeje mi niña hace tiempo que se me cayeron-la centenaria anciana mira a su nieta con ojos vidriosos y nublados por las cataratas. Ella le recuerda a sus hijas y a ella misma, a esa juventud que se fue.
-abuelita ¿y no te crecerán otra vez?- la niña ladea su cabeza mientras pregunta con cara de curiosidad.
-no mi niña, ya no me crecerán-a la abuela le encanta la curiosidad de su nieta.
-¿a mi también se me caerán?- la pequeña no deja de mirar la curiosa boca sin dientes de su abuela.
-Si, pero aun falta mucho- la abuela le acaricia con ternura el pelo a la niña.
-los bebés tampoco tienen dientes ¿Eres como un bebé abuelita?- bebe un largo trago de leche mientras mira la anciana sonreír.
-jajajjaja si casi soy como uno, así son las cosas uno nace indefenso y muere indefenso- entonces recuerda con melancolía todo: los familiares que se han ido, la juventud y sus conflictos, pero sobre todas las cosas siempre recuerda a su marido, el siempre sonreía, asta en sus últimos días cuando su enfermedad lo consumía no dejo de sonreír, por eso ella siente la obligación de sonreír, a pesar del dolor hay que sonreír, no le daría el gusto a la muerte de llevársela con cara de tristeza.
-abuelita no quiero que te mueras- la niña mira suplicante a la mujer de pelo blanco y desdentada, los ojos de ambas se ponen vidriosos.
-eso no se puede evitar pequeñita, Dios decide cuando le toca a uno, aunque yo creo que el ya se olvido de mi porque ya estoy bien vieja y sigo aquí, asta mi Manuel se me fue y yo sigo aquí – una lagrima rebelde se escurre por la mejilla de la abuela- se olvido de mi-repite.
-Abuelita no estés triste, el no se olvido de ti, lo que pasa es que Diosito quiere que platiques con migo y que me cuides para que no me sienta solita- la anciana abraza ala niña, las lagrimas se escapan al fin de sus ojos y después de mucho tiempo se siente con ganas de vivir.
El país donde no llueve.
-La lluvia cae desde hace días-
-Es por que estamos en época de lluvias; no es la mejor época para visitar el bosque; ¿supongo que este clima es mejor que el del lugar que vienes?- la piel morena y requemada de la joven mujer rebelaba su procedencia tropical.
-si; eso creo- la joven mira la lluvia con melancolía.
-la lluvia siempre pone a la gente melancólica; ¿no crees?- Arnulfo mira a la joven extraña, ella tiene un atractivo que rara vez se ve por estas boscosas montañas.
-¿no lo se?; de donde vengo nunca llueve- ella responde de forma indiferente, parece estar mas interesada en la lluvia.
-jajaja no te creo; no hay lugar donde no llueva; ¡incluso en los desiertos llueve de ves en cuando!-Arnulfo se siente ofendido con la indiferencia de la muchacha.
-No tienes que creerme; solo es así- ella mira caer la lluvia.
-¿y de donde vienes? ¿Si se puede saber?- La curiosidad del joven lo obliga a preguntar.
-De un país donde no llueve; por eso mis padres me pusieron Lluvia; ellos viajaban y cuando regresaban solían contarle a la gente de las maravillas del mundo y de lo bella que es la lluvia- Lluvia extiende su mano hasta tocar el frio vidrio de la ventana.
-¿y tus padre..- Arnulfo se ve interrumpido por la mirada de Lluvia que ha dejado de mirar por la ventana y lo observa fijamente.
-Mis padres son muy viejos y ya no pueden viajar; por eso ahora viajo yo; para saber como es el mundo y así, cuando vuelva, poder contarle a los niños como es la tierra.- al terminar estas palabras Lluvia regresa su atención a la ventana.
-Discúlpame por ser tan molesto pero debó preguntar… ¿Por qué no llueve en tu país?- El joven Arnulfo se siente consumido por la curiosidad que este tema le produce.
-Nadie sabe-La joven mujer lo mira; hay tristeza en su mirada.-mis bisabuelos, mis abuelos y mis padres trataron de descubrirlo, pero ninguno logro saber porque no llueve en casa-Un profundo suspiro se escapa de la profundidad del alma de lluvia.
El sonido de la lluvia llena el aire y un largo silencio entre Arnulfo y lluvia permite apreciarle aun mas; es como si le subieran el volumen al agua que cae sobre el techo; sobre las copas de los arboles; sobre todo. Arnulfo se siente apenado.
Lluvia se aleja de la ventana y camina asía la puerta; sale de la cabaña y corre asta el frente, en un pequeño prado; es la primera ves que siente la lluvia caer sobre su rostro; tan fría; tan húmeda; tan viva. Nunca se había sentido tan viva, es como si su piel morena y requemada se llenara de vida; como si la Lluvia sanara sus heridas.
Adentro Arnulfo la mira – Lluvia- se escapa de sus labios.
Empanadas de pollo
Fausto entro en la fonda que quedaba bajando la calle Canal, junto a la funeraria; pidió una gorda dulce y una empanada de pollo con salsa ranchera; se acerco al refrigerador para tomar un pepsi, la destapo y tomo asiento para esperar su comida; Fausto le regalaba su atención a al televisor cuando Santiago entro en el lugar.
-¡Fausto! ¿espero no haberte hecho esperar mucho?-Fausto es un hombre de estatura media, moreno, no muy delgado pero tampoco gordo, con un cabello negro del que se empiezan a escapar unos cuanto hilos plateados, en resumen un mexicano promedio; santiago es el doble de ancho que su moreno amigo, mide casi dos pies mas de altura y su piel caucásica se encuentra enrojecida por los rayos del sol.
-¡no! para nada, acabo de llegar hace como diez minutos, pedí algo de comer- la dueña y cocinera del negocio se acerca a la mesa con la orden de fausto.
-aquí tiene señor, una gorda dulce y una empanada de pollo-la mujer sonríe amistosamente.
-um se ven ricas, deme cuatro de esas- Santiago señala las empanadas de pollo con entusiasmo-pero con salsa verde- la mujer se retira a la cocina y santiago va al refrigerador por una coca-cola.
-¿no se que le ves a la pepsi? la coca sabe mejor jejej- Santiago siempre a insistido en que la coca-cola es mejor que la pepsi y Fausto siempre si inclina a favor de la pepsi; es un debate que han mantenido por años.
Las empanadas de pollo de Santiago llegan a la mesa y Fausto que a estado asiendo como que las empanadas están muy calientes, para esperar la orden de Santiago, se dispone a comer junto con su amigo.
-La pepsi es mas dulce que la coca, ademas irrita menos la garganta- Fausto le da una mordida a su gorda dulce.
-hablando de dulce-Santiago habla con la boca llena- ¿como que el pollo esta muy dulce?¿ no?.
- no se, deja lo pruebo- Fausto deja su gorda aun lado y le da un par de mordidas a la empanada-¡oye si! pero debe de ser por la salsa.
-pues chance-Santiago sigue comiendo.
Terminando la comida Fausto llama a la señora para pedir la cuenta, esta sale de su cocina caminando rápidamente; en ese instante un joven pálido interrumpe.
-¡tia!-
-¿que fue mijo?-
-présteme las llaves para meter al muerto que acaba de llegar-
-¿y las tullas?-
- las olvide en casa de la Juana-
-a que muchacho- la mujer saca las llaves de su mantel y se las arroja al muchacho. Después el ruido del portón de la funeraria invade el local asta que este deja de escucharse.
-bueno, de usted son 20 pesos y del grandote son 30- Santiago y Fausto pagan - quédese con el cambio doñita- dicen juntos.
-gracias muchachos, ¿verdad que estaban ricas?-
-si, señora muy ricas-
-¿y sabían a pollo?-
Fausto y Santiago se miran.
-si... señora.. a pollo-
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