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domingo, 21 de julio de 2019

El rebaño


Cada vez eran más, cada que un compañero era despedido o renunciaba al no aguantar el ritmo de trabajo su puesto era ocupado por uno de ellos; esbeltos, pálidos, de cabellos negros y ojos que apenas parecían tener la chispa de la vida, todos idénticos, igual peinado, igual forma de la cara, igual altura, igual complexión e igual uniforme; sí, parecían tan humanos como ella pero todos los que quedaban en la empresa se daban cuenta que no lo eran, su manera de actuar, de expresarse, de comer y hasta de pensar, totalmente enfocados en su tarea, no había nada más allá para ellos, no le dirigían la palabra a nadie excepto para tocar temas competentes al trabajo. Laura y, ella estaba segura, sus compañeros los detestaban.

Ella y sus compañeros cubrían un turno de doce horas con un descanso de una hora para la comida en su jornada laboral en la planta; su sección se dedicaba a capturar y procesar información para bases de datos de diversos clientes, había 25 puestos de trabajo en la sección de captura y procesamiento de datos de los cuales 5 eran ocupados por miembros de la plantilla original y 20 por los humanos artificiales que se habían ido integrando  con el paso de los años. El grupo de Laura los llamaba "el rebaño".

Los miembros del rebaño eran más eficientes, atentos y comprometidos con el trabajo que cualquiera de los compañeros de Laura, incluso eran más diligentes que ella misma, cuando los 5 llegaban a las 7 de la mañana el rebaño ya estaba ahí, tecleando y trabajando afanosamente, cuando era la hora del almuerzo el rebaño comía en una mesa aparte, comían rápido, cuando a los trabajadores originales les permitían tomar un par de horas de comida el rebaño comía en media hora e iban al baño en ese lapso para después regresar a la oficina a continuar capturando datos con su habitual eficiencia; cuando Laura y los otros cuatro se retiraban de sus puestos el rebaño se quedaba, una vez un tipo llamado Es se quedó hasta que los del rebaño se fueron, estuvieron tecleando hasta las cuatro de la mañana. Es se obsesiono con competir con el rebaño, trato de seguir su ritmo un par de semanas hasta que, debido al estrés, se terminó colgando en su habitación. Los cinco restantes sabían que no podían competir con esos humanos artificiales, estaban diseñados para ser mejores que ellos en ese trabajo específico y eventualmente los remplazarian a todos.

Una vez Laura se quedó rezagada a la hora del almuerzo con la excusa de que había olvidado algo, su intención fue hacerle unas preguntas a uno de los del rebaño
-H-24-pregunto a uno de los humanos artificiales, el cual dejó de teclear y la miró con sus ojos con apenas brillo.
-si señorita Laura- dijo con cortesía
-quiero preguntarte una cosa-
-estoy por terminar los reportes y la estadística señorita, si eso es lo que la preocupa, según yo, no estoy atrasado- 
-lo se, ustedes nunca se atrasan-a  Laura  le pareció ver una chispa de orgullo en los ojos de el.
-entonces dígame señorita-la apremió humano artificial
-¿Cuántas horas duermen al día?- la hace tiempo que se lo preguntaba.
-Dos horas señorita-la miró como desconcertado- dígame, ¿esto que tiene que ver con el trabajo?
-ah, nada, era una duda personal- dijo ella sonriente y añadio- solo dos horas eh, si que están bien diseñados
-disculpe señorita Laura,¿Puedo preguntarle algo?
-si h-24-Laura se moría de curiosidad
-¿Quién los diseñó? ¿por qué son tan ineficientes?
-nadie, nosotros somos así, evolucionamos supongo- comentó Laura- es decir antes había animales parecidos a los humanos y con el pasar de las generaciones si descendencia se convirtió en nuestra especie; ¿No sé si lo entiendas?
-mmm, lo entiendo, es como una actualización, ustedes son la versión actualizada de los antiguos seres parecidos a humanos, mmm y nosotros somos la actualización de ustedes- h24 dió un respingo de alegría como lo hace alguien que a hecho un gran descubrimiento
-ahh- Laura se quedó boquiabierta
- volveré a trabajar si no le molesta
-no te preocupes, igual ya me iba, gracias por la charla, supongo
-si, señorita, muchas gracias

Laura casi corrió al comedor, cuando llegó se sirvió mucha comida y se apresuró a devorarla con ansiedad. 
-¿qué tienes Laura?- preguntó John
Ella lo miró, llena de miedo y dijo
-ellos son el futuro, nosotros no podemos competir

Un momento después el rebaño entró al comedor, tan silenciosos, tan ordenados, tan fríos e inhumanos, Laura sabía que los altos mandos tarde o temprano iban a reemplazar a todos por esas cosas. Ella lo sabía y el rebaño también.

domingo, 14 de julio de 2019

Constanza

Constanza sentía como se le escapaba la vida en cada ataque de tos, a veces tosía sangre, le dolían los huesos y los pulmones, le costaba algo respirar; Julián entró al cuarto llevando un tazón de sopa caliente, era  viejo y le temblaban las manos; colocó el cuenco en la mesita de noche, ayudó a su anciana mujer a sentarse y a controlar tos.

-vamos a comer hermosa-le dijo con cariño, ella le miró con sus ojos vidriosos, adoloridos y agradecidos.

-gracias, amor- dijo entre toses

El la ayudó a alimentarse con ternura, a ambos les temblaban las manos pero juntos, lograban que el contenido de la cuchara no se regara; así cucharada a cucharada lograron vaciar el tazón, Constanza quedó exhausta, Julián limpio los restos de comida de su boca, después le ayudó a tomar su medicina, hablaron un rato antes de que ella se quedará dormida.

Julián salió de la habitación a paso lento para ir a la cocina y cenar algo antes de intentar dormir un poco desde que su esposa estaba enferma él apenas y dormía, ella estaba muriendo y él quería estar con ella hasta el final, no permitiría que el hambre o el sueño le probaran de estar ahí sujetando su mano, diciéndole que todo estaría bien y que Dios la recibiría con los brazos abiertos, aunque él no creyera, ella si  lo hacía y él nunca había cuestionado, mucho menos se había burlado, de la fe de la mujer que amaba.

Regreso a la habitación, se sentó en una mecedora que estaba al lado de la cama, la miró dormir, entre ronquidos y toses. Va a morir, pensó, todos morimos, le replicó su conciencia, cuando se casaron se habían jurado amor hasta que la muerte los separara, ahora con esta llamando a la puerta Julián odiaba la idea de la separación; rememoró los 50 años de matrimonio con su amada Constanza, se acordó de sus hijos que ahora estaban lejos y bastante ocupados como para atender a dos viejos, haciendo sus vidas, caminando el sendero que los llevaría al mismo destino que a ellos dos; viejos, enfermos y solos. Julián recordó que con sus padres y sus abuelos había sido diferente, en sus últimas horas él y sus hermanos rodeaban la cama de su padre, en las últimas horas de su abuelo su padre, él, sus primos y tíos rodeaban su cama; también cuando su madre y su abuela murieron, solo que con ellas hubo más luto y más llamado pues a las abuelas se les añora más, son como una segunda madre. ¿Quién estará aquí cuando nos alcance la muerte? Se preguntó Julián Mientras miraba con tristeza a Constanza.

domingo, 7 de julio de 2019

Eso que vino del mar



Las nubes se veían mar adentro, llenaban el horizonte con sus figuras brumosas, inquietas  y amenazantes; habían pronosticado un fin de semana de lluvias intensas, un gran inicio de la estación de lluviosa.

Martín estaba detrás del mostrador mirando las nubes que poco a poco se iban apoderando del horizonte; esperaba que la lluvia se desatará cuando  ya estuviera en casa y no antes, las calles de sus rumbos solían inundarse un poco; también detestaba andar brincando charcos.

Contra los deseos de Martin las nubes aceleraron su marcha, pronto un viento frío hizo volar la arena seca de la playa, incrementó la intensidad del oleaje y de un momento a otro comenzó la lluvia; una llovizna constante. El olor a humedad se apoderó del local de Martín, un pequeño puesto de comida cerca de la playa, los clientes se apresuraron a pagar sus cuentas y  a correr a refugiarse de la lluvia en los hoteles cercanos, la mayoría eran turistas.

Una vez el puesto se desocupo Martín se dispuso a limpiar la barra y a recoger las mesas antes de que se empaparan  por completo; terminó cuando el sol comenzaba a ocultarse, aún caía la lluvia acompañada por  el viento. Martín fue al armario que estaba al fondo del local, sacó unas botas de goma y un impermeable, los sacudió para quitarles el polvo, como si quisiera despertar dichos objetos de su letargo; vestido para la ocasión cerró el puesto de comida y se adentro en la lluvia y en la oscuridad que se apoderaba de la costa.

Salió de la playa caminaba por el boulevard, tenía el mar a la vista donde intrépidos surfistas trataban de encontrar una buena ola que montar, se detuvo a observarlos; eran unos siete, incluyendo dos chicas, pataleaban mar adentro para después es dejar que la ola adecuada los regresará a su punto de partida; quedó atrapado en su ir y venir, un relámpago distante lo saco de su trance, la llovizna apretó, el viento se tornó más intenso, las farolas que iluminaban la playa se encendieron, la noche estaba cayendo.

Gritos, chapoteos, maldiciones, Martín observó al grupo de surfistas regresar a toda prisa a la playa, gritaban "casi me agarra", se acercó para mirar, parecían pálidos, llenos de horror; los jóvenes llegaron a la orilla cargando sus preciosas tablas, señalaban la playa, la lluvia se intensificó acompañada de viento y relámpagos," entre las olas" se escuchó gritar a alguien, Martín observó las olas que señalaban, algo se acercaba a la playa muy rápido, expresiones de horror  y el  aliento contenido de los presentes anunciaban a eso que salía de entre las olas; era robusto, con una gran pinza de cangrejo por mano derecha y un par de tentáculos por izquierda, su torso era humano, medio putrefacto, su rostro torcido y de la cuenca de un ojo energía una antena como de insecto.

La cosa salió del agua dando chillidos, chasqueando la pinza y azotando el aire con sus tentáculos; en cuanto ubico al grupo de jóvenes lanzó un chillido que hizo temblar al grupo y se lanzó contra ellos, era muy rápido, antes de que pudieran reaccionar lla lo tenían encima; atrapó a uno de los jóvenes con sus tentáculos, trataba de agarrarlo con su pinza pero el chico usaba su tabla como escudo manteniéndola alejada de su carne. Los otros chicos tardaron un poco en salir del susto, la adrenalina corrió por sus cuerpos y rápidamente prestaron ayuda a su amigo golpeando con sus tablas y palos que había en la playa al monstruo que se negaba a soltar presa; la criatura chillo y sacudió su pinza como tratando de atrapar a sus agresores, los que siguieron atacando le, la criatura chillo aún más y, con un arrebato de fuerza increíble, empezó a andar hacia el agua sin soltar al mucho que gritaba y pataleaba.

Martin observaba la escena: una criatura salida del mar que arrastraba a un adolescente al mar mientras su grupo de amigos trataban de apalearla para evitarlo; carajito, dijo mientras apretaba los puños, busco entre la arena, halló una piedra y un palo, corrió a donde los jóvenes apaleaban al bicho que ya está dando sus primeros pasos en el agua, aprovechando el impulso que llevaba lanzó un grito, para que se hicieran a un lado, le dio de lleno a la cabeza de la bestia que aturdida soltó su presa y chasqueo la pinza al aire, ¡Denle en la cabeza! se escucho gritar a alguien, fue un caos, golpes de palos, tablas de surf, alguien que recogió la piedra de Martín; un rato después la cosa medio flotaba en las olas con la pinza aplastada por una piedra y la cabeza con palos incrustados en las cuencas oculares, los jóvenes y Martin yacían sentados en la arena, jadeando, llenos de cortes, moretones y marcas de ventosas.

Cuando se calmaron un poco empezaron a reír, algunos con lágrimas en los ojos, sabían que no volverían a ver el mar igual; todos tenían  preguntas en sus cabezas ¿Qué era esa criatura?¿Hay más de esas cosas ahí adentro? El destino les respondió, rápidamente.

Un relámpago partió el cielo, el trueno los hizo saltar en su lugar,un grito, uno de ellos señalando el mar; como corchos saliendo a flote, 1, 2, 6,10 cosas como el que acababan de matar emergían de entre las olas, chasqueando pinzas y azotando el aire, soltando chillidos, a coro del viento. Corrieron, a pesar de que estaban apaleados y cansados, se dispersaron en la noche; entre truenos, gritos horribles y chasquidos de, talvez,  pinzas o huesos quebrados, saltando charcos, empapado y lleno de horror Martín llegó a su departamento, aseguró la puerta, puso un ropero para taparla, corrió las cortinas y se acurrucó, escuchando el viento, los truenos,  el aguacero, un grito de horror distante y chasquidos, temblaba, sabía que lo encontrarían esas cosas que salieron del mar.

viernes, 24 de junio de 2016

Bosque Profundo

Árbol tras a árbol, tronco tras tronco; te encuentras perdido en un mar infinito de verdor que pronto, en cuanto se oculte  el sol, se convertiría en  penumbra, puedes ver a lo lejos los rayos de luz rojizos filtrándose entre las hojas. Continúas caminando mientras las sombras se alargan hasta que, al extinguirse los rayos del sol, desparecen; luego un gran silencio se apodera del bosque, como si la vida se pausar para que las criaturas del día cambien turno con las de la noche, te detienes a buscar la linterna que llevas en la mochila, por un momento los únicos sonidos que rompen la armonía son tu respiración y tus torpes intentos de sacar el artefacto, entonces la vida se pone en marcha de nuevo, primero escuchas el rítmico grillar de los insectos nocturnos, crujir de hojas lo acompaña y uno que otro batir de alas lejano, tus instintos más primitivos  te ponen en estado de alerta, por fin sacas la linterna y con alegría compruebas que funciona  pues sin ella no podrías ver más allá de medio metro; esta noche no hay luna y los arboles más altos no dejan pasar la tímida luz de las estrellas.
La luz artificial que alumbra tu sendero te tranquiliza un poco, pero no te acostumbras a los ruidos repentinos y las extrañas siluetas que huyen de tu luz te perturban, aunque trates de convencerte a ti mismo que deben ser animales que sorprendiste en medio de su descanso y que al verse sorprendidos huyeron; de pronto algo golpea tu cabeza, tu gimes y si hubiera alguien para verte notaria que el color se escapo de tu cara, apuntas tu luz en dirección al agresor solo para descubrir una rama de un árbol que no viste,te ríes como un tonto y  casi seria gracioso, si no fuera porque el bosque se ha reído contigo. 


lunes, 2 de noviembre de 2015

Los Dientes de la Buela

Originalmente escrito en 2012; aquí está tal cual lo parí, con errores y todo.

-Los Dientes de la abuela-

-¿Abuelita, por que no tienes dientes?-pregunta la niña mientras remoja su pan en  la leche.
-jejeje mi niña  hace tiempo que se me cayeron-la centenaria anciana mira a su nieta con ojos vidriosos y nublados por las cataratas. Ella le recuerda a sus hijas y a ella misma, a esa juventud que se fue.
-abuelita ¿y no te crecerán  otra vez?- la niña ladea su  cabeza mientras pregunta con cara de curiosidad.
-no mi niña, ya no me crecerán-a la abuela le encanta la curiosidad de su  nieta.
-¿a mi también se me caerán?- la pequeña no deja de mirar la curiosa boca sin dientes de su abuela.
-Si, pero aun  falta mucho- la abuela le acaricia con ternura  el pelo a la niña.
-los bebés tampoco tienen dientes ¿Eres como un bebé abuelita?-  bebe un largo trago de leche mientras mira la anciana sonreír.
-jajajjaja si casi soy como uno, así son las cosas  uno nace indefenso y muere indefenso- entonces recuerda con melancolía todo: los familiares que se han ido, la juventud y sus conflictos, pero sobre todas las cosas siempre recuerda a su marido, el siempre sonreía, asta en sus últimos días cuando su enfermedad lo consumía no dejo de sonreír, por eso ella siente  la obligación de sonreír, a pesar del dolor hay  que sonreír, no le daría el gusto a la muerte de llevársela con cara  de tristeza.
-abuelita no quiero que te mueras- la niña mira suplicante a la mujer de pelo blanco y desdentada, los ojos de ambas se ponen vidriosos.
-eso no se puede evitar pequeñita,  Dios decide cuando le toca a uno, aunque yo creo que el ya se olvido de mi porque ya estoy bien vieja y sigo aquí, asta mi Manuel se me fue y yo sigo aquí – una lagrima rebelde se escurre por la mejilla de la abuela- se olvido de mi-repite.
-Abuelita no estés triste, el  no se olvido de ti, lo que pasa es que  Diosito quiere que platiques con migo y que me cuides para que no me sienta solita- la anciana abraza ala niña, las lagrimas se escapan al fin de sus ojos y  después de mucho tiempo se siente con ganas de vivir.

martes, 14 de abril de 2015

Diario de un hombre extraño - Parte 1


21/Marzo/Año "x"

La realidad tiene aires inciertos, más bien aleatorios, mientras mi tiempo se disuelve en el aire, cual hielo en un día de verano, camino por las calles en busca de un par de billetes o unas cuantas monedas que me den acceso a una buena cena; pero aunque el dinero esta en todos lados, según algunos economistas, este rehuye de mi y pareciera alejarse de mis manos día a día, Aun así procuro no desesperarme y permanecer neutral pues de lo contrario terminare por llamar su atención haciendo de mi estomago vacío la menor de mis preocupaciones. 

Ellos están por todas partes, acompañándonos todo el día, creo que  soy el único sujeto que puede verlos, al menos en esta ciudad, pues las demás personas andan por ahí viviendo su vida normal, como si esas cosas que los siguen a todas partes fueran parte de ellos; pero no las ven, quizá las sientan, quizás ellos crean que ese malestar es natural.

22/Marzo/Año "x"

Parece que estaba equivocado; no soy el único que puede ver a esas cosas, al parecer todos los niños pueden hacerlo; la mayoría de ellos se esfuerza en ignorar lo que miran, pues sienten su naturaleza maligna, volviéndose expertos en ignorar a tal grado que los borran de su realidad llegando a ser así los adultos que no pueden ver lo que yo veo. Pero yo si los veo.

25/Marzo/Año "x"

Hoy me acorde de cuando vivía rodeado de "sombras"; siempre las vi, desde que era un niño, esas cosas siempre estaban cerca, olfateando, saboreando el aire a mi alrededor; lo peor era  cuando experimentaba emociones fuertes, eran como un enjambre de moscas sobre un cadáver, me rodeaban me cubrían; podía sentir como mis fuerzas me abandonaban mientras sus voces frías  soltaban palabras indecibles. Sus figuras oscuras e informes planeaban por la habitación cuando mis padres peleaban, los desgraciados monstruos  silbaban como incitándolos a matarse mientras yo lloraba en un rincón; lo único blanco en ellos eran sus ojos y sus sonrisas, y sonríen mucho cuando se alimentan. 

Cuando me hice mayor y vine a esta ciudad ya había aprendido a controlar mis emociones para mantener alejados a esos parásitos, soy un iceberg emocional, apenas expresivo; en cuanto puse un pie en una ciudad me di cuenta que había millones de sombras, todas alimentándose de los humanos, poco a poco todos los  días. La ciudad es un banquete y los humanos los platillos. Lo peor es que todos lo ignoran. 

martes, 8 de julio de 2014

La excursión de Agnes

Era una tarde fría cuando la niña llego al lugar sola; sus padres estaban muy ocupados como para acompañarla, los adultos siempre están ocupados, cuando vio el desde afuera las instalaciones pensó que se había equivocado de dirección pues era un edificio apenas el doble de grande que una casa promedio ¿como entrarían los animales ahí?; aun con sus dudas el letrero en la fachada le decía que no se había equivocado "Museo y Zoológico Charles Darwin"; al llegar  la entrada la  guía la  esperaba en la entrada con una amplia sonrisa en su rostro, era la primera en llegar,  saco el boleto de uno de los bolsillos de su abrigo y lo entrego a la guía.
-hola señorita, que bien que haya podido presentarse- la mujer miro  a la niña con curiosidad-¿sola?
-si, soy una mujer independiente- ambas se rieron 
-necesito el nombre de esta mujer exitosa para concluir el registro y entregarle su gafete de visitante- la chiquilla sonrió, rara vez los adultos le seguían el juego. 
-claro; me llamo Agnes  La Rouge 
-¿ Agnes La Rouge, eh?
-si-puso una mano al lado de su boca como para contar un secreto- es mi nombre de negocios- ambas  estallaron en carcajadas.

Más tarde  Agnes se encontraba en la sala de espera con su gafete prendido de su abrigo, tenia que pasar el rato asta que llegaran los  demás chicos invitados a la inauguración del zoológico; mato el tiempo leyendo las revistas que allí había. Cuando por fin se presentarnos los niños y los padres de estos la guía se dirigió a ellos para decir unas palabras antes de empezar con la visita. 

-Bienvenidos sean todos a la inauguración del Museo y  zoológico Chaarles Darwin, mi nombre es Violeta y seré su guía el día de hoy; como los adultos presentes sabrán este zoológico es el primero que se abre desde que 80 años atrás se prohibiera  a nivel mundial cualquier tipo de espectáculo con animales o cualquier tipo de recolección de los mismos(que no fuera para su conservación y reproducción); actualmente esta ley sigue vigente, pero nosotros no nos vemos afectados por ellas, pues no sacamos animales de su habitad; pero no arruinemos las sorpresas de este tour con  habladurías banas  y  pongámonos en marcha- la  guía se dirigió a una de las puertas laterales  y el grupo  de personas, entre ellas Agnes, la siguieron. La niña no podía evitar sentirse incomoda entre esas familias tan unidas, ahí era una niña extraña y solitaria, Agnes apretó los puños y siguió a la guía de cerca.

El grupo entro por la puerta a un pasillo que bajaba a medida que avanzaban por el, en algún momento doblaron en una esquina y entraron en otra puerta que los llevo a otro pasillo que decencia más, los niños empezaban a quejarse y preguntarle a sus padres "¿Donde están los animales papá/mamá?"; Agnes caminaba en silencio casi con paso marcial; al llegar a otra puerta  Violeta se detuvo frente a ella y con voz solemne dijo:  

-Esta puerta nos llevara a un lugar aun mejor que el país de las maravillas que la pequeña Alice visito en el libro- los adultos sonrieron pero la mayoría de los niños no entendieron; Agnes si entendió, había leído muchas veces ese libro.

Después de la pausa teatral de la Guía  cruzaron la puerta; la habitación era enorme, estaba vacía con  las paredes, el techo y el piso pintados de blanco y sin un lugar para sentarse o acomodarse.

-pasen al centro de la sala por favor- dijo violeta y todos obedecieron llenos de confusión 

-Primero- Violeta levanto el dedo indice con teatralidad- hablare de  la creación- el eco de su voz resonó en las paredes mientras se teñían de negro y la gravedad parecía desaparecer, todos gritaron de emoción y de miedo, Agnes se descubrió a si misma riendo como tonta a causa de los nervios mientras sus pies se despegaban del suelo. Violeta continuo:
-al principio no había nada, o eso dicen las teorías científicas, pero hubo un momento, una casualidad, en que un punto surgió en la  nada- la mujer señalo el espacio que se hallaba entre los visitantes que se habían puesto en forma  de herradura a su en torno a ella; ahí surgió un minúsculo punto de luz en la enorme oscuridad de la habitación. Los visitantes se quedaron  viendo el pequeño punto.

-si, todo lo que somos estaba concentrado en este pequeño amigo- la guía tomo entre sus manos el diminuto punto de luz- en algún momento del tiempo esta punto comenzó a expandirse- el punto de luz se expandió entre sus manos-  llego a expandirse tanto y tan rápido que podríamos decir que exploto- la esfera de luz entre las manos de violeta se fragmento como un cascaron de huevo, en un segundo estallo y se expandió por toda la habitación mientras todos gritaban.

Agnes y el grupo de gente se encontraron flotando en medio del espacio, o eso parecía,  veían las estrellas y los asteroides colisionar, crecer y morir; vieron millones de años de trabajo cósmico en unos minutos.

-El universo se expandió y se configuro a lo largo de los millones de años que siguieron a la gran explosión- continuo violeta- se formaron galaxias- tomo entre sus manos un cumulo de estrellas y los moldeo en forma de espiral- en ellas se crearon planetas- todo comenzó a crecer  asta llegar a una escala en la que todos podan atrapar un planeta entre sus manos, y así lo hicieron, un niño atrapo a venus, otro a júpiter, una niña y su padre persiguieron un cometa, un niño y su madre contaban los anillos de saturno, Agnes observo un planeta azul y enormemente diferente a los demás; Violeta lo tomo entre sus manos  y hablo:

-Esta es la tierra, nuestro planeta y hogar; y ahora cambiaremos de escala nuevamente-

En un movimiento violento todo creció una vez más;  los visitantes y la guía cayeron rumbo a la tierra, atravesaron la atmósfera y cayeron al mar.

-La vida comenzó en el agua- se podían ver pequeñas partículas en el agua que se movían de aquí para allá -conforme la vida se fue especializando cambio y se desarrollo- los chicos observaron como los animales cambiaron, pasando de criaturas parecidas a gusanos a criaturas con caparazón. Vieron extinguirse a muchos animales y a otros levantarse de las cenizas del mundo; vieron a los primeros en salir a respirar el aire en el mundo, las primeras flores, los mega insectos y de nuevo una gran extinción. Agnes estaba maravillada, al igual que el resto de los visitantes.

-ahora los reptiles tomaron su turno en la gran carrera de la vida- dijo Violeta - se desarrollaron y prosperaron, pero les llego también su turno de extinguirse, al menos a la mayoría; y  el turno siguiente fue para los dinosaurios
Los chiquillos corrieron por el mundo que perteneció a los dinosaurios, vieron enormes criaturas que algunos solo habían visto en huesos  fosilizados en algún museo de historia natural; los adultos estaban igual de encantados que los niños.

-a estas maravillosas criaturas también les llego su fin- la guía señalo el cielo

todos ahogaron un grito cuando vieron al enorme meteoro atravesar el cielo, y gritaron aun más cuando este impacto con violencia y levanto columnas de llamas y humo.  

-pero la  vida siempre florece  y cuando una rama se extingue, otra se abre camino- Agnes persiguió a un animalillo parecido a una ardilla y lo atrapo entre sus brazos, los demás niños la imitaron y proto cada uno tubo su protoardilla entre sus brazos.

-los mamíferos heredamos el mundo, nos desarrollamos y diversificamos- las protoardillas se retorcieron entre los brazos de sus captores y liberándose saltaron al centro de la herradura que se había formado de nuevo, y entre gruñidos y chillidos las protoardillas crecieron; una se transformo en un enorme mamut lanudo, otra en una jirafa, una se transformaba en lobo pero al parecer cambio de opinión se transformo en un perro pequeño, un par de murciélagos revolotearon entre el grupo,  la protoardilla de Agnes se transformo en un león y su rugido retumbo en el bosque en el que se había transformado la habitación; muchos animales empezaron a salir se la maleza, como en respuesta al llamado del león, eran un compendio de las criaturas de todas las eras.

-por ultimo- dijo Violeta, la guía- por que no juegan un rato con sus nuevos amigos- lo niños corrieron emocionados a jugar con sus animales favoritos y Agnes fue allegre como no lo fue en mucho tiempo; al terminar la excursión las paredes volvieron a ser blancas, regresaron por los pasillos a la sala de espera, todo se despidieron con mucha alegría; Agnes se fue caminando calle arriba con una sonrisa en su rostro, sabia que pronto iba a regresar.

  

 

sábado, 21 de junio de 2014

Diario de Edgar Rose

29 de febrero de 2013

Estaba dejando todo atrás, en un océano sulfuroso de recuerdos agrios; las paredes de mi habitación eran blancas, ese día decidí pintarlas de celeste para que todo esto no parezca un manicomio y para que no acabe creyendo que estoy loco.  Café y un pan dulce, el desayuno ordinario, bañarse y vestirse para ir al trabajo; no había tanto que hacer, tendría tiempo de pintar el cuarto al regresar  del trabajo de ese  día; cuándo llegue al  domicilio del cliente me recibió una mujer  bastante angustiada, me hizo pasar y me llevó rápidamente a la recámara donde estaba su hija, que era más grande que mi departamento, la muchacha estaba en la cama, arropada de pies a cabeza, pálida como la muerte y con la melena rojiza despeinada, era  hermosa, al sentir mi presencia, o mi mirada, centro su atención en mí y me escaneo con un par de ojos verdes que habrían enamorado a cualquier hombre,  pero mis desgraciados ojos que nacieron con el don de ver más de lo que yo quisiera me mostraban al ser que usurpaba la belleza  de la joven.

Estaba yo frente a una bella mujercita de entre 15 o 16 años y que muy probablemente seria una mujer esplendorosa; también estaba frente a un demonio que tomo una vida inocente para divertirse. Su madre quito la sabana que la cubría para mostrarme que la muchacha estaba atada, me explico que un vecino la había ayudado a hacerlo;  la mujer me había explicado con anterioridad la situación por la que pasaba su hija, me dijo que los medicos le habían diagnosticado una serie de enfermedades mentales,  que al principio lo creyó y sometió a su hija a los tratamientos pertinentes que lejos de ayudarle empeoraron las cosas al tornar a la niña más agresiva; me contó con angustia como le suministraban calmantes a su hija y como estos parecían no surtir efecto. Cuando la mujer empezó aescuchar ruidos de pasos y extrañas risas en lugares inesperados de la casa el miedo se apodero de ella y más tarde se transformados en pánico al escuchar, al rededor de la una y las tres de la madrugada, gritos y risas demenciales  procedentes de la habitación de su hija; desde entonces recurrido a cualquiera que le ofreciera una solución, santeros, sacerdotes y demás desfilaron frente a la muchacha, y todos fallaron; los falsantes siempre fallan.

Mesente a un lado de la chica que me miro con sus ojos llenos de desprecio; yo no la miraba a ella, me consentraba en el gusano que llevaba puesta su piel y que tenia la conciencia de la niña prisionera en algún lugar. Le coloque mi mano en su frente a lo que ella respondió con gruñidos y vanos intentos de morderme; cerre los ojos y me presipite al interior de su mente.

La mente de un adolecente es confusa y se encuentra en constante cambio, como una ciudad en renovación, tiene una frescura natural y un aire de romanticismo, puede haber musica por doquier o pinturas, o cualquier otra expresión artística; en definitiva la mente de un adolecente, o de la mayoria, suele ser un lugar alegre; caótico pero alegre. La mente de un adolecente invadida por uno de estos parásitos que llamamos demonios es otra cosa;  a diferencia de la natural frescura de la de un joven, esta se siente fría y vieja;  como si algo antiguo hubiera impuesto su propio orden.  Llegar, o aparecer, en ese nivel de realidad es algo desorientador, pero tan pronto toque el  "suelo"  me puse en guardia pues el gusano se movía en esos dominios, y no estaba en sus planes perderlos. Andube entre las ruinas de una escuela y de una casa, camine por la orilla de un lago contaminado y andube asta llegar a un templo como una gran catedral negra; Entre en ella y encontré lo que buscaba, una muchachita pelirroja se encontraba tendida en posición fetal en el centro del templo, unos metros más adelante estaba el demonio que al verme sonrió.

Era como una nube de humo negro con una macabra máscara sonriente como cara; me inque junto a la muchacha y coloque mi mano en su frente, como lo hacia mi yo físico,  el gusano rugio y se lanzo furioso sobre nosotros. Después hubo muchos gritos; grito el demonio, grito la niña peliroja, grite yo y también grito la madre de la chica cuando su hija y un desconosido que había contratado para exorcizarla se pusieron a gritar como locos; después del susto les asegure a madre e hija que su visitante no volvería; Aura, la madre, estaba feliz por ver a Sofia, la hija, cuerda de nuevo, la chica aún estaba pálida pero por lo menos ya no haría cosas raras por las noches. Aura me pagó y me agradeció, yo le recorde la garantía de que no volvería el gusano y me fui a casa.

Al llegar a  casa vomite en el retrete, una espesa pasta negra y amarga; cuando sali del baño mire las paredes blancas de mi habitación y pensé en pintarlas otro día, me tendi sobre la cama con la satisfacción de haber eliminado a otro gusta del mundo y de tener 15 000 pesos en los bolsillos.


miércoles, 16 de abril de 2014

Don Gris y Arnoldo Blanco


Arnoldo llega a su casa, Don Gris apenas aparta sus ojos del televisor y comenta:

- el chico Blanco a llegado ¿no?
-no, seguramente me han matado y mi fantasma vino amablemente a decírtelo- Arnoldo lanza la mochila a un lado y toma una lata de refresco de el refrigerador.
- claro, claro; bueno señor fantasma amable tráeme una cerveza- lo dijo mientras se palmeaba su enorme barriga; don gris tenia obesidad mórbida, le había dicho a Arnoldo que gracias a eso el gobierno le dio una incapacidad medica y ademas le daba un cheque mensual.
-mejor levanta el trasero; te haría bien de vez en cuando
- no me hables así muchacho insolente; son un hombre discapacitado y con una profunda depresión- fingía indignación cuando decía todo eso. 
Arnoldo saco una cerveza del refrigerador y se la paso a Don Gris mientras decía:
-cualquier hombre que no se pueda ver el pene tendrá una crisis y como consecuencia una depresión
Don gris se carcajeo un momento antes de hablar
-muchacho cabrón, si supieras todas las aventuras que vivió este muchachito- al hablar señalaba su entrepierna o la lonja que ahora cubría su entrepierna - a tu tía Aglahe le encantaba- estallo en risas.
- si, si, a la tía Agla le encantaban muchas cosas; en fin, me voy al trabajo-el muchacho entro al cuarto; al salir portaba un uniforme de una de esas franquicias de comida rápida. Al verlo don gris dijo:
- escuela y trabajo; ta vas a gastar muchacho, deberías aprender de Don Gris y conseguir una incapacidad; aquí entre nos, la necesitas jejeje
- ¿y ser un cerdo atrapado en un sillón? no, gracias
-por lo menos no soy un esclavo- replico don gris sonriente.
-por lo menos yo existo- sanjo Arnoldo.
Don Gris estallo en carcajadas mientras se disolvía en el sillón

domingo, 13 de abril de 2014

Rompecabezas

Era ya de madrugada, Sara y Paúl estaban sentados a la mesa armando rompecabezas, en la radio sonaba música suave; comían sándwiches  que habían preparado antes de sacar los rompecabezas, bebían a tragos de sus latas de coca-cola y fumaban cigarros Malboro.

El cadáver del nuevo amante de Sara aun estaba en la cama; Paúl trataba de encajar una pieza de un rompecabezas de winnie pooh mientras Sara devoraba un sándwich; cuando por fin coloco la pieza extendió la mano y tomo una lata de refresco, la destapo y le dio un largo trago; cuando la mujer termino con su bocadillo se afano en armar un rompecabezas de un paisaje invernal, hizo una pausa para encender un cigarrillo al que dio una profunda calada, casi como un suspiro; No había nada de que hablar, comían, bebían, fumaban y armaban rompecabezas.

Sara dejo el cigarrillo en  el cenicero y al notar que su marido la miraba fijamente le regalo una sonrisa coqueta, de esas que suelta una niña cuando esta apunto de hacer una travesura, de esas que a el tanto le encantaban; el negó con la cabeza pero en sus labios había una sonrisa de complicidad. Después volvieron a trabajar en sus rompecabezas.

Al poco rato él se levanto de la meza y salio al patio; ella armaba un rompecabezas de un gato; el sonido de una pala al escarbar acompañaba a la música, así fue asta el alba. Cuando Paúl entro en la casa estaba lleno de tierra. Los dos fueron al cuarto y contemplaron el cuerpo del amante; estaba tendido   bocabajo sobre la cama, con la cabeza girada asía atrás; juntos envolvieron el cadáver con las sabanas y lo arrastraron al patio.

Paúl enterraba al amante de su mujer mientras ella fingía tristeza. Lo enterraron frente a las rosas, en el jardín de Sara; ella contemplo el trabajo de su marido, también contemplo su bello jardín lleno de flores desde las rosas asta los girasoles, paseo la vista por los tulipanes, sintió el aroma de las azucenas  y se le escapo una sonrisa al ver las margaritas.

Sentados a la mesa de nuevo ella rompió el silencio.
-Esta vez sembrare violetas; o tal vez cosmos... 
Su esposo la miro en silencio.
-me encanta cuando matas por mi- dijo Sara
-Matar o morir por ti; esa es mi situación; creo que prefiero lo primero; después de todo no puedo vivir sin ti- Paúl encendió un cigarrillo, ella  se puso en pie y lo abrazo por la espalda mientras decía:
-yo tampoco puedo.
-claro que no; sino quien cuidaría de tu jardín 

domingo, 12 de enero de 2014

El Bebé Perfecto

El señor y la señora  Gómez   se encontraba sentados en la sala de espera del centro de diseño infantil de la ciudad de México,  el hombre leía una revista mientras la mujer se revolvía en su asiento con impaciencia, deseaba que pronto llegara su turno de pasar a la sala principal; No eran los únicos en la sala de espera, un par de parejas mas estaban con ellos; Polo  dejo la revista a un lado y miro a su esposa con una sonrisa en los labios, ella miraba las paredes, los muebles y de mas accesorios de la habitación, que parecía una pequeña biblioteca, cuando sintió la mirada de su marido lo miro y le devolvió la sonrisa, después su vista se clavo en la bocina del altavoz que se encontraba encima de la puerta blanca que llevaba al interior del consultorio;    Quince o veinte minutos después  el altavoz escupió " Turno 24 Señor y Señora Gómez".

Rebeca Gómez se despego del asiento rápidamente, agarro a su marido de la mano y lo arrastro al interior del consultorio; Los recibió la Doctora Alicia Flint, experta en diseño infantil.

-Buenas tardes señores Gómez; es un gusto atenderlos en este delicado proceso de diseñar un nuevo ser humano; soy la doctora Alicia Flint, para servirles.- dijo todo esto mientras estrechaba las manos de la pareja y los guiaba a su despacho/consultorio.

-Buenas Tardes Doctora- canto la pareja al unisono.

-Tomén asiento por favor, para que podamos pasar a lo importante.

-Muchas gracias Doctora- Dijo Rebeca con la veneración que mucha gente tiene para con los profesionales, su esposo se sentó estrechándole la mano; mientras la doctora se acomodaba detrás de su escritorio.

-Muy bien - cuando dijo esto la pared superior a su espalda se transformo en una pantalla de alta definición - vamos a hacer el diseño base- se trono los dedos de las manos mientras en la superficie de su escritorio se dibujaba un teclado digital. -¿Como lo quieren?- pregunto con una encantadora sonrisa.

La pareja tardo  unos segundos en recuperarse de tal despliegue tecnológico, en inicios del siglo XXII  la tecnología avanzaba muy rapido. Los  Gómez rieron con timidez y se dispusieron a hacer su pedido.

-quiero que tenga piel clara, si se puede un poco mas clara que la nuestra, pero no tanto; hoy en día los niños de piel oscura sufren mucho; y los obesos, no quiero que sea obeso- Rebeca se sonrojo un poco mientras lo decía. Los dedos de la doctora tecleaban rápidamente.

-que tenga el cabello lacio como mi mujer, el mio es un asco- se apresuro a decir Polo- y nada de calvicie- lo dijo señalando sus entradas mientras los dedos de la Doctora seguían martillando el teclado en  que se había transformado su escritorio.

- que sea alto- aporto la señora Gómez- y de ojos grises; siempre quise tener ojos grises- una sonrisa soñadora se dibujo en su cara.

- es cierto, recuerdo que de mas joven usabas pupilentes grises- Napoleón, Polo para los amigos, sonrió con añoranza.

-¿imagino que quiere que integremos el paquete estándar de corrección de defectos genético?- dijo Alicia Flint levantando la vista del teclado con una amplia sonrisa en el rostro. La pareja asintió rápidamente.

-¿ y alguna característica especial que quieren que se incluya en la personalidad del futuro niño?- pregunto la doctora.

-si, quiero que sea estable, muy calmado y cooperativo; el niño perfecto- dijo  la futura madre entusiasmada.

-¿algun talento especifico?, ¿deportes por ejemplo?- lo dijo sonriendo al padre.

-¡claro! me encantaría que mi hijo fuera una futura estrella deportiva.

-¡Exelente!- canto la Doctora.

Con un movimiento de su mano el teclado digital cambio su configuración y varios botones de movimiento se dibujaron sobre el. La Doctora se hecho a un lado para que los futuros padres pudieran ver bien la pantalla; Esta mostraba un bebe.

-es precioso- dijo la señora Gomez conmovida.
-así sera su hijo o hija al nacer- dijo sonriente, toco uno de los controles del teclado y la imagen mostró a un niño y una niña- así a los cuatro-otra pulsación y apareció una pareja de 10 años- así a los 10- presiono de nuevo y un par de jovenes aparecieron en la pantalla- así a los quince- clicleo de nuevo y la pantalla regreso a su estado inicial.

-ya que vieron el diseño ¿Qué sexo prefieren?.

Los padres estaban boquiabiertos.

-así es como lo imaginaba- Dijo Rebeca Gómez con lágrimas en los ojos- que sea niño,¿verdad cariño?.

-claro, sera mi campeón.

La Doctora sonrió ampliamente. Pasaron media hora mas firmando el contrato  y recibiendo instrucciones de como podían pagar los 50 000.00 créditos correspondientes al servicio; además les entrego la fecha y la tarjeta de la cita para la extracción de el óvulo y la esperma correspondiente.  Además le entrego un plan alimenticio para preparar su vientre para recibir al óvulo fertilizado, y modificado. La pareja se fue dando las gracias alegremente. En cuanto se fueron su sonrisa desapareció y  llamo al laboratorio de diseño para  apartar espacio para el servicio que prestarían a la pareja; contesto su colega Arturo Brisas.

-hola colega ¿Qué hay por allá- al oír su vos alegre hizo una mueca, odiaba su falsa alegría. 

-un renacuajo estándar; Familia Gomez; pagaran a crédito; mando informe con detalles mas tarde- escucho mientras su "colega" tomaba nota.

-un niño perfecto¿no?; son muy populares- el tono alegre de ese hombre la enfermaba. Nadie podía ser tan alegre; amenos que lo llevara en los genes, o se lo hayan puesto.

- a veces pienso que fuiste un niño diseñado- le dijo fríamente  a su "colega".

-lo soy; primera generación, numero de serie 010111- dijo con orgullo y alegría- ¿ tu no lo eres colega?.

-no- colgó el teléfono- yo estoy hecha de la manera correcta. 





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domingo, 24 de noviembre de 2013

El Lobo 1





El perro no gruño ni ladro al ver al hombre con cara de lobo, estaba famélico y golpeado después de la pelea a la que le había obligado a participar su amo, el hombre con cara de lobo se acerco a su jaula, el perro no tenia fuerzas ni razón para gruñir, el hombre con cara de lobo abrió la jaula con cuidado y suavidad acaricio la cabeza y el lomo del perro, el perro se estremeció y lo miro con esa mira que solo tienen los animales y que transmite mas sentimientos de agradecimiento que cualquier palabra humana; El hombre con cara de lobo cerro la jaula y se dirigió a la entrada de la casa. 

El hombre borracho estaba sentado frente a la tv en su cómodo sofá, meditaba sobre las ganancias de la pelea de la tarde, también sobre las heridas de su perro, pensaba en reemplazarlo pues ya era viejo  y se estaba volviendo lento; lo sacrificaría al día siguiente y compraría uno mas a Galano, que criaba canes de excelencia,  pero mientras tanto  tomaría una buena cerveza y dormitaría frente a la televisión, después de todo, se lo merecía. Todo iba de maravilla asta que algún fulano comenzó a tocar la puerta con urgencia, el hombre borracho se levanto del sofá murmurando maldiciones y algunas palabras sobre las madres de los que tocan las puertas en horas de descanso; En cuanto abrió la puerta de su casa se llevo la primera sorpresa; un hombre de casi dos metros vestido con un overol industrial, también llevaba unos gruesos guantes de cuero  y ,coronando su extraño atuendo, una mascara de lobo, peluda y sonriente; la segunda sorpresa fue cuando el enmascarado la aferro la garganta con una de sus enormes manos. 

El hombre con cara de lobo lanzo al hombre borracho al interior de la casa y cerro la puerta tras de si, mientras el hombre borracho trataba de ponerse de pie el lobo le dio alcance y lo derribo de una patada; la víctima gimió mientras el hombre con cara de lobo le arrancaba la camisa y con violencia la introdujo en su boca casi a punto de asfixia; El enmascarado levanto, con facilidad, al hombre borracho y lo arrojo sobre la mesa, esta no aguanto su peso y se rompió con un fuerte crujido; la víctima trato de gritar pero los restos de su camisa se deslizaron dentro de su garganta y comenzó a asfixiarse; el hombre con cara de lobo extrajo un poco los trapos para que dejara de ahogarse luego, tomándolo  por los cabellos, lo arrastro a la habitación y lo arrojo a la cama; El hombre con cara de lobo contemplo a su presa procedió a atarlo de pies y manos, después fue a la cocina.

Cuando el hombre borracho vio el cuchillo que el hombre con cara de  lobo sostenía sus ojos se abrieron de par en par, comenzó a retorcerse en la cama asta quiso gritar  pero una vez mas se atraganto con los restos de su camisa; el enmascarado le saco un poco el trapo que le impedía respirar, lo miro empuñando el arma; lo vio alzarla y bajarla hacia su carne. Cuando el cuchillo al fin se hundió en la carne del hombre borracho por primera vez, este se retorció, gimió y un par de lágrimas surcaron sus mejillas; la segunda  mordió los restos de su camisa; la tercera trato de gritar; la cuarta empezó a ahogarse con el trapo; la quinta logro escupir el trapo, que eran los restos de su camisa; la sexta lloro y trato de gritar, pero una mano enguantada le tapaba la boca;  ahí fue cuando sintió el cálido aliento del lobo en su oído y escucho su  dulce voz diciendo "esto te pasa por tratar mal a los animales"; luego el hombre borracho se dejo acuchillar sin protestar.

Mas tarde el hombre con cara de lobo regreso a la jaula del perro herido; Lo cargo entre sus brazos y se alejo de la casa del hombre borracho fugándose entre las sombras que amablemente le ofrecía la noche.   



domingo, 3 de noviembre de 2013

Chillidos de Cerdos

Mike caminaba en la noche sin mas luz que la de un viejo candil y una navaja vieja en su bolsillo, había luna nueva  y la energía eléctrica había fallado hace dos días, los chillidos de los cerdos lo guiaban, no tardara mucho en llegar al corral; mientras avanzaba podía ver a varios ratones huir de la luz del candil; ya frente al granero tomo un palo, "el palo", que siempre estaba ahí por si algún intruso o bromista molestaba a sus cerdos; respiro hondo y mientras gritaba una maldición derribo la puerta de una patada, era una puerta vieja; los cerdos chillaron con un sonido casi humano como respuesta a sus maldiciones y como respuesta a este  el chillido de miles de cinturillas que presurosamente se desbordaron fuera del corral de los cerdos.

Mike dio un salto y se puso a pisotear a la masa de ratones que emergían de las entrañas del granero mientras soltaba muchas nuevas maldiciones, los cerdos chillaban desenfrenados, la masa ratonil parecía eterna y a nuestro hombre no le quedo mas remedio que adentrarse en el corral para desatar a los cerdos que eran devorados  vivos por un millar de ratones;  se abrió paso aplastando a los ratones y golpeando con el palo los que trepaban por las paredes; al llegar junto a los cerdos, que lo miraban suplicante, saco su vieja navaja del bolsillo y corto las cuerdas que mantenían atados a los animales, estos al sentirse libres corrieron fuera del corral y se perdieron en la noche Australiana; Mike siguió su ejemplo.


miércoles, 15 de mayo de 2013

El venado

La niña buscaba un bocadillo en la cocina; encontró una de las tostadas que habían servido en el desayuno y la devoro velozmente; después se acomodo en un sillón de la salita  y se puso a desenredar la la trenza que con tanto esfuerzo le había hecho una de las muchachas que se encargaban de limpiar la casa, cuando dio por terminada su labor corrió una vez mas a la cocina para tomar el moral con el lonche de su abuelo, antes de salir tomo una barra de chocolate de las que su abuela escondía en el cajón de los cubiertos. Salio de la casa rumbo al jardín donde en ese momento se encontraba su abuela trabajando;  la encontró regando unos tulipanes.

-abue; ya me voy a dejarle el lonche al abuelo- dijo con una voz aguda y cantarina. 
la anciana dejo la jícara y la cubeta con  la que regaba las flores a un lado
-bueno mi niña, nada mas no te tardes- la niña soltó una risita entrecortada mientras la anciana se disponía a persignarle y a darle no se cuantas bendiciones.
-no te tardes Xochilt-
-no abuela- dijo la niña mientras se alejaba dando brinquitos.

Xochilt salio de la casa a trote ligero, su cabellera ondeaba detrás de ella como si fuera una capa  negra; cuando llego a la plaza del pueblo aminoro el paso y canto para si una canción que escuchaba muy a menudo cantar a su abuelo:

Yo nací con la luna de plata ...
nací con alma de pirata,
he nacido rumbero y jarocho
trovador de veras,
y me fui lejos de veracruz.
veracruz, rinconcito
donde hacen su nido
las olas del mar
veracruz, rinconcito
de patria que sabe sufrir y cantar
Veracruz, son tus noches
diluvio de estrellas, plamera y mujer.
veracruz, vibra en mi ser,
algún día hasta tus playas lejanas
tendré que volver...

Una vez le pregunto a su abuelo por Veracruz, ella no sabía que era eso, el señor le contó que Veracruz es la ciudad donde conoció a su abuela y donde vivieron varios años antes de llegar  al pueblo; le contó sobre el mar, la playa y los barcos; sobre el café y el danzón; entonses la niña dijo que cuando fuera grande iría a Veracruz, subiría a un barco, nadaría en el mar, tomaría ese café del que tanto hablaba su abuelo y quizá asta bailaría el Danzón.

La niña subió la colina que salia de la parte central del pueblo y se dirigió al camino rural  que llevaba a los cafetales a medio camino del cerro; caminaba tan tranquila como de costumbre cuando del monte que rodeaba el camino surgió una figura dando brincos asta ponerse dos metros al frene de Xochilt; la niña se que do pasmada observando el animal que había aparecido de entre los matorrales; y el también la miraba  con sus ojos  color ámbar. La niña extendió su mano en dirección a la cinturilla, era de piel café con muchas manchas blanca repartidas por la espalda, su panza era blanca  y aun no le crecía la cornamenta; el venado se alejo lentamente expresando al máximo su naturaleza tímida entonces  la niña lo miro con angustia, no quería que se fuera; deslizo su mano en la bolsa del vestido y saco el chocolate, lo des envolvió con mucho cuidado, procurando no hacer ruido con el empaque, y una vez mas extendió su  mano con el chocolate asía el venado; el regreso lentamente; olfateo el chocolate y se dispuso  a comerlo mientras Xochitl le acariciaba el sitio donde mas tarde le tendría la cornamenta;  cuando termino lamió la mano de la niña y se alejo dando brincos asta desaparecer en los matorrales, ella quiso seguirlo pero se acordó del lonche de su abuelo y sonriendo siguió el camino asta los cafetales.


lunes, 18 de marzo de 2013

La Sirena

1
Jacinto y Dalia caminaban por la arena rumbo a su pequeña casa en la playa; rememoraban aquellos días de su niñez cuando se conocieron justo en aquel lugar.
-¿quien imaginaria todo lo que vivimos?- dijo Jacinto estrechándola entre sus brazos, ella lo beso entre risas
y solo se aparto para hablarle.
-él lo sabia- dijo mientras señalaba el mar - lo planeo todo- volvió a besarle.
 2
La brisa del mar empapaba el rostro de dalia que asomada por la ventana lo observaba intranquila.
-¿Habrá tormenta?- pregunto Jacinto.
-no lo sé; no quiere decírmelo- ella contesto sin apartar sus ojos del mar mientras él la miraba con preocupación.
3
El cielo fue encapotándose con lentitud y el mar fue poniéndose turbio; Jacinto miraba  a Dalia y ella al mar,
él se dio sintió que Dalia estaba lejos, entonces la imagen de un recuerdo un recuerdo llego a su mente justo cuando el primer relámpago de la tormenta se manifestaba.
4
Jacinto era un niño y acompañaba a su padre a pescar, los dos estaban aun tristes por la muerte de María, Don juan estaba consumido por la muerte de su esposa  y el niño aun lidiaba con la realidad de la muerte; habían pasado  horas desde que arrojaron la red.
-ya es hora de sacarla mijo- dijo el padre con cariño, el niño asintió en silencio; juntos jalaron la red así como juntos cargaban el dolor de su corazón.
Cuando la red callo en medio de la pequeña embarcación padre e hijo se quedaron en silencio observando a la niña enredada entre los hilos de la red.
-¡es una sirena!- grito Jacinto.
El retumbar de un trueno saco a el hombre de su ensimismamiento, este se acerco a la mujer que le había acompañado desde su niñez, la mujer que le había regalado el mar.
5
Jacinto abraso a Dalia desde atrás, ella le toco la cara cariñosamente.
-dice que viene por mi- le soltó la mujer.
-lo sé- dijo él con tristeza.
ambos se quedaron viendo el mar y el cielo; juntos sintieron su fuerza imparable.
6
el huracán golpeo la costa  mientras atardecía; Jacinto y Dalia dejaron atrás la casa y corrieron a refugiarse a una peque selva que estaba justo detrás de la casa; sabían que no podrían escapar del mar, pero aun así corrían tomados de la mano tratando de escapar de un Océano que reclamaba lo suyo. Los arboles crujían y salían disparados por todas partes por lo que los dos tuvieron que girar y volver sobre sus pasos  esquivando cocos que se desprendían de las palmeras como balas de cañón. Corrieron contra viento aferrados el uno al otro asta llegar nuevamente ala playa, que era invadida por olas salvajes, apenas tocaron lo que quedaba de la arena el mar los azoto con salvajismo, Jacinto y Dalia lloraban y en un ultimo intento de vencer al destino se fundieron en un beso que esperaban  fuese eterno.
7
Jacinto despierta tendido en la playa, espantado busca a su amada, gritaba su nombre y después de minutos de angustia la vio  a la mujer tendida en la arena a varios metros de el. Corrió a su encuentro y cuando llego a su lado ella lo miro y le dijo -me dejara quedarme a tu lado- había una isla de cielo azul rodeada de nubes
mientras Jacinto y Dalia corrían para buscar refugio tierra a dentro.


lunes, 14 de enero de 2013

Las cronicas del rengo I.- Sorpresa bajo las sabanas

El mundo esta jodido desde hace mucho tiempo, le podría echar la culpa a nuestros antepasados, amis padres y abuelos pero de nada serviría; lo hecho, hecho esta; el mundo puede estar quebrado pero mientras un hombre pueda encontrar una cerveza y una buena mujer no importa que lo este.  Y ahí es adonde voy yo, a encontrarme con una buena mujer, así que voy por la calle rengueando lo mas rápido que puedo, debe de verse muy gracioso pues mucha gente se ríe al verme; eso no me importa pueden reírse todo lo que quieran  al fin y al cavo todos vivimos ne este invierno nuclear que nos obliga a usar cubre bocas; estamos jodidos y lo único que nos hace olvidarnos de ello es reírnos de alguien mas jodido.

Rengueando, rengueando por la calle asta llegar a casa de Frida; la conocí en un bar, que es como un parque para viejos, su belleza me sorprendió: piel clara, cabellos castaños, pechos sugerentes y trasero perfecto, definitivamente mi tipo de mujer, esa tarde bebimos y charlamos por horas, al final ella decidió que quería volver a verme   y  yo no me hice del rogar. cuando al fin llegue a su casa ella me recibió con su sonrisa encantadora, me llevo asta el sofá y desapareció en la cocina; regreso con un six-pack de cervezas, un paquete de cigarros y unos cuantos trosos de queso y jamón picados.

Estuvimos ahí comiendo y hablando, quejándonos de la mierda de mundo que nos toco mientras bebíamos, cuando no había de que hablar y pensábamos en el próximo tema  fumábamos uno o dos cigarros; cuando ya había mas de  30 latas de cerveza en el suelo el frió de la noche y el calor del alcohol logro acercarnos; en medio de besos logre quitarle el vestido y la ropa interior  y en un instante me vi nadando entre sus pechos; chupando y apretando, sintiendo el calor de su cuerpo y cuando estaba apunto de consumar el acto sexual ella se levanto y entre balbuceos de ebria dijo "atrapa me renguito"  y echo a correr por la sala; yo como perro en celo la perseguí rengueando y quitándome la ropa.

Corrimos por la sala un par de minutos luego ella corrió asta el baño y se encerró, yo me las arregle para entrar en me dio de empujones y ella logro meterme bajo el agua fría de la regadera, cuando logre salir del chock del congelamiento la oí decir "te espero en el cuarto renguito" puso especial énfasis en renguito; me seque con una toalla vieja y mal oliente y corrí al pasillo que llevaba a los cuartos; me pare frente a la puerta de uno de los cuartos y oí ronquidos gorgorientos, seguí asta otra puerta  y oí unos ronquidos delicados que mas bien parecían suspiros; revise en la tercera y ultima habitación, allí no había nadie, así que regrese a la habitación  de los ronquidos leves "la cabrona se ha quedado dormida" pensé; entre a la habitación a oscuras y me deslice lentamente bajo las sabanas asta estar detrás de ella; lo único que veía era un bulto pero podía oír sus delicados ronquidos; cuando estuve en la posición correcta  la tome por las caderas y trate de ensartarla a ciegas, cuando al fin entro la cuestión me di cuenta de que había entrado en el agujero equivocado, "que importa, me lo debe por hacerme corretearla"  pensé, me acomode mejor y empece a entrar y a salir, ella empezó a despertar y rápidamente le tape la boca  y le di mas fuerte y mas rápido, mas fuerte y mas rápido, podía sentir como su lengua se deslizaba por mi mano y la llenaba de saliva; solté su boca y baje mi mano pensando en apretar sus deliciosos pechos; me puse frió cuando no los encontré; cerré con dolor mis ojos y baje mi mano llena de baba asta su entre pierna y lo sentí: un miembro masculino en la plenitud de su erección; grite como si mi vida dependiera de ello y abandone el cuarto para encontrarme con Frida, que salia    del cuarto de los ronquidos ruidosos, adormecida y desnuda, corrí asta encontrar mi ropa, me embutí en los pantalones, me puse a medias la chamarra y me puse el cubre bocas mientras cerraba la puerta detrás de mi; corrí asta el bar mas cercano  y me emborrache como no lo había hecho en los últimos tres años. 

martes, 16 de octubre de 2012

El país donde no llueve.


-La lluvia cae desde hace días-
-Es por que estamos en  época de lluvias; no es la mejor época para visitar el bosque; ¿supongo que este clima es mejor que el del lugar que vienes?- la piel morena y requemada de la joven mujer rebelaba su procedencia tropical.
-si; eso creo- la joven mira la lluvia con melancolía.
-la lluvia siempre pone a la gente melancólica; ¿no crees?- Arnulfo  mira a la joven extraña, ella tiene un atractivo que rara vez se ve por estas boscosas montañas.
-¿no lo se?; de donde vengo nunca llueve- ella responde de forma indiferente, parece estar mas interesada en la lluvia.
-jajaja no te creo; no hay lugar donde no llueva; ¡incluso en los desiertos llueve de ves en cuando!-Arnulfo se siente ofendido con la indiferencia de la muchacha.
-No tienes que creerme; solo es así- ella mira caer la lluvia.
-¿y de donde vienes? ¿Si se puede saber?- La curiosidad del joven lo obliga a preguntar.
-De un país donde no llueve; por eso mis padres me pusieron Lluvia; ellos viajaban y cuando regresaban solían contarle a la gente de las maravillas del mundo y de lo bella que es la lluvia- Lluvia extiende su mano hasta tocar el frio vidrio de la ventana.
-¿y tus padre..- Arnulfo se ve interrumpido por la mirada de Lluvia que ha dejado de mirar por la ventana  y lo observa fijamente.
-Mis padres son muy viejos y ya no pueden viajar;  por eso ahora viajo yo; para saber como es el mundo y así, cuando vuelva, poder contarle a los niños como es la tierra.- al terminar estas palabras Lluvia regresa su atención a la ventana.
-Discúlpame por ser tan molesto pero debó preguntar… ¿Por qué no llueve en tu país?- El joven Arnulfo se siente consumido por la curiosidad que este tema le produce.
-Nadie sabe-La joven mujer lo mira; hay tristeza en su mirada.-mis bisabuelos, mis abuelos y mis padres trataron de descubrirlo, pero ninguno logro saber porque no llueve en casa-Un profundo suspiro se escapa de la profundidad del alma de lluvia.
El sonido de la lluvia llena el aire y un largo silencio entre Arnulfo y lluvia permite apreciarle aun mas; es como si le subieran el volumen al agua que cae sobre el techo; sobre las copas de los arboles; sobre todo. Arnulfo se siente apenado.
Lluvia se aleja de la ventana y camina asía la puerta; sale de la cabaña y corre asta el frente, en un pequeño prado; es la primera ves que siente la lluvia caer sobre su rostro; tan fría; tan húmeda; tan viva. Nunca se había sentido tan viva, es como si su piel morena y requemada se llenara de vida; como si la Lluvia sanara sus heridas.
Adentro Arnulfo la mira – Lluvia- se escapa de sus labios.

Empanadas de pollo


Fausto entro en la fonda que quedaba bajando la calle Canal, junto a la funeraria; pidió una gorda dulce y una empanada de pollo con salsa ranchera; se acerco al refrigerador para tomar un pepsi, la destapo y tomo asiento para  esperar su comida; Fausto le regalaba su atención a al televisor cuando Santiago entro en el lugar.
-¡Fausto! ¿espero no haberte hecho esperar mucho?-Fausto es  un hombre de estatura media, moreno, no muy delgado pero tampoco gordo, con un cabello negro del que se empiezan a escapar unos cuanto hilos plateados, en resumen un mexicano promedio; santiago es el doble de ancho que su moreno amigo, mide casi dos pies mas  de altura y su piel caucásica se encuentra enrojecida por los rayos del sol.
-¡no! para nada, acabo de llegar hace como diez minutos, pedí algo de comer- la dueña y cocinera del negocio se acerca a la mesa con la orden de fausto.
-aquí tiene señor, una gorda dulce y una empanada de pollo-la mujer sonríe amistosamente.
-um se ven ricas, deme cuatro de esas- Santiago señala las empanadas de pollo con entusiasmo-pero con salsa verde- la mujer se retira a la cocina y santiago va al refrigerador por una coca-cola.
-¿no se que le ves a la pepsi? la coca sabe mejor jejej- Santiago siempre a insistido  en que la coca-cola es mejor que la pepsi  y Fausto siempre si inclina a favor de la pepsi; es un debate que han mantenido por años.
Las empanadas de pollo de Santiago llegan a la mesa y Fausto que a estado asiendo como que las empanadas están muy calientes, para esperar la orden de Santiago, se dispone a comer junto con su amigo.
-La pepsi es mas dulce que la coca, ademas irrita menos la garganta- Fausto le da una mordida a su gorda dulce.
-hablando de dulce-Santiago habla con la boca llena- ¿como que el pollo esta muy dulce?¿ no?.
- no se, deja lo pruebo- Fausto deja su gorda aun lado y le da un par de mordidas a la empanada-¡oye si! pero debe de ser por la salsa.
-pues chance-Santiago sigue comiendo.
Terminando la comida Fausto llama a la señora para pedir la cuenta, esta sale de su cocina  caminando rápidamente; en ese instante un joven pálido interrumpe.
-¡tia!-
-¿que fue mijo?-
-présteme las llaves para meter al muerto que acaba de llegar-
-¿y las tullas?-
- las olvide en casa de la Juana-
-a que muchacho- la mujer saca las llaves de su mantel y se las arroja al muchacho. Después el ruido del portón de la funeraria invade  el local asta que este deja de escucharse.
-bueno, de usted son 20 pesos y del grandote son 30- Santiago y Fausto pagan - quédese con el cambio doñita- dicen juntos.
-gracias muchachos, ¿verdad que estaban ricas?-
-si, señora muy ricas-
-¿y  sabían a pollo?-
Fausto y Santiago se miran.
-si... señora.. a pollo-

la ultima noche



8:30 A.M. Las naves llegaron sin avisar cubriendo el cielo de las grandes ciudades; la gente corría a verlas mientras los militares acordonaban el área bajo ellas; de las inmensas moles de metal surgió un sonido que penetro en los oídos de las personas; con una vos metálica habló - Especie humana somos los evaluadores; hemos estado observando a su raza y hemos llegado a la conclusión de que son un peligro tanto para su planeta como para ustedes mismos; por lo tanto decidimos extinguir su especie para asegurar el futuro de este planeta solo así se recuperara de todo el daño que le han hecho. Mañana cuando su estrella salga por el horizonte todo habrá terminado- horas después las calles se llenaron de pánico; muchos buscaban a sus familiares para pasar con ellos sus horas finales; otros instauraron la anarquía; Una mujer corría pidiendo auxilio mientras era perseguida por un sujeto - ¡vamos nena dame lo que quiero! ¡no hay nada que perder! ¡¿Después de todo es el fin del mundo?!- corrieron asta que lleno de furia logro alcanzarla y derribarla; sus manos entraron en su ropa como serpientes, apretando con lujuria todo lo que alcanzaban; la mujer chillaba y el hombre bufaba como un toro; le lamia el cuello, apretaba sus senos y deslizaba sus dedos en el lugar mas intimo de su ser; la mujer chillo mas fuertemente cuando trato de arrancarle la falda y cuando el animal levantó una mano para callarla con un golpe fue tomado por el cuello de la camisa y arrojado a un lado; ¡bam! el disparo hizo eco por unos segundos -¡gracias! ¡gracias! ¡gracias! ¡gracias!- chillo la mujer tendida en el suelo, el hombre de cabello negro y vestido de traje la ayudo a levantarse –gracias me has salvado- pronunciaba temblorosamente mientras secaba sus lagrimas; el la tomo rápidamente por el cuello, ya no tenia fuerzas para defenderse, y le dijo con una vos clara y suave –aun no te he salvado- apunto con el cañón del arma en la cien de la mujer – pero pronto serás libre- en su cara se dibujo una sonrisa. 0.00 A.M. El gran objeto metálico permanecía inerte sobre el cielo de la ciudad; Natalia cargaba a su niña de 4 años en brazos, traba de llegar caminando a una iglesia -¡Natalia!- la voz familiar la hiso voltear - ¡Bruno!- corrieron a encontrarse - ¿A dónde vas Natalia?, No ves que es peligroso?, ¿no has oído del montón de locos que han incendiado autos y atacado gente?- Natalia lo miro enojada –Claro que lo se, ¡pero quiero ir aun lugar cerca de Dios! Donde todo este tranquilo, donde yo y Neli pasemos nuestros últimos momentos en paz; ¡¡tu bien sabes que mi niña es lo único que tengo!!- Bruno la miro con seriedad– ¡esta bien pero tendré que acompañarte!- Natalia sonrió; el hombre que se escondía en las sombras también sonreía mientras pensaba –los salvare a los tres-. 5:00 A.M. Natalia caminaba junto a Bruno que llevaba a la Pequeña Neli en hombros; pasaban junto aun callejón cuando un hombre de traje derribo a Bruno, Natalia corrió a levantar a su pequeña que lloraba; el trató de apartarse del atacante pero este le clavo una navaja en su brazo derecho, gimiendo rodo por el suelo – ¡he venido a salvarlos!- grito el hombre -¿Quién eres tu? ¿Por qué haces esto?- chillo Natalia - ¿yo? ¿Mi nombre?; Edgar; te cuento, yo luche por ganarme la vida; por ser honesto y cuando al fin llegue a la sima ¡se acaba el mundo!¡que broma tan pesada!– Bruno se levantó y arremetió contra el; Edgar saco una pistola y le disparo en una pierna-¡¡auch! eso debe doler- Bruno se retorcía de dolor –Primero iras tu y después tus amiguitas- Natalia y su hija lloraban mientras corrían al auxilio de Bruno–¡eres un loco!; ¡cabrón!- grito el herido mientras presionaba su pierna – jajaja Loco; okey lo admito, ¿pero que otra cosa podía hacer?, solo tenia tres opciones- se acercaba a ellos lentamente mientras pasaba su arma de una mano a la otra– la primera es la que tomaron los que viven de la fe; podría ir a buscar a Dios y arrepentirme; ¿saben? yo jamás creí en Dios; la segunda, era la que tomaron los que no tenían fe; suicidio; eso es para los cobardes; la tercera opción, la locura; y ahí fue cuando descubrí; ¡que siempre estuve loco!- Edgar apunto a Bruno con el arma –soy su salvador; yo los liberare del horror del fin del mundo- el horizonte empezó a cuajarse en rojo; Las naves en todo el mundo cobraron vida y un gran pulso de energía magnética estallo de ellas mientras desaparecían en el cielo; Edgar callo al suelo en medio de terribles convulsiones mientras sus tres victimas lo miraron temblar en el piso asta que se quedo quieto; estaba muerto como todos aquellos que eligieron el camino de la locura.

Trabaja sin sentir culpa

Nos han enseñado, en este siglo, que el trabajo duro y la autoexplotación son un camino seguro y garantizado a la estabilidad e incluso a l...